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Una carrera contrareloj por la investigación en el Síndrome de Opitz C.

Hoy, abrimos las puertas de este blog a la Dra. Roser Urreizti Frexedas. Investigadora Postdoctoral del Departamento de Genética de la Facultad de Biología (UB) y del CIBERER. Tiene algo que decirnos. No dejes de leerlo, por favor.

Colaborar para avanzar

En el grupo de Genética Molecular Humana de la UB participamos, junto con la Asociación Opitz C, en un Crowdfunding para lograr los fondos necesarios para continuar las investigaciones sobre este devastador síndrome. Una enfermedad tan rara que carece prácticamente por completo, de soporte por parte de los organismos públicos y de las farmacéuticas, carentes de interés en una patología con pocos pacientes.

Por ello os animamos a realizar un donativo, por pequeño que sea, en la plataforma Precipita (AquíPrecipita

¿Qué son las Enfermedades Raras?

Las enfermedades raras o huérfanas de forma individual afectan a un porcentaje pequeño de la población, pero que de forma global afectan a más de 300 millones de personas en el mundo, con más de 3 millones de afectados en España. La mayoría afectan a niños y un tercio morirá antes de cumplir los 5 años de edad (son responsables de la muerte del 35% de los bebés menores de un año). La mitad de los pacientes no llegará a cumplir 30 años. En general son enfermedades crónicas, progresivas y degenerativas que amenazan la vida y suponen una gran carga tanto física como emocional para los pacientes y sus familias.

Hasta la fecha se conocen más de 7000 enfermedades raras y de cerca de la mitad conocemos ya la base molecular [1], aunque existen menos de 400 tratamientos aprobados para ellas. Y quedan aún unas 3500 patologías con una base molecular desconocida.

El gran desconocimiento que existe sobre estas patologías supone uno de los principales impedimentos para su correcto diagnóstico y, sobre todo, su tratamiento.

¿Qué es el Síndrome de Opitz C (OCS)?

Imagen 1El Síndrome de Opitz C (o Opitz-trigonocefalia) es una enfermedad rara y muy grave. Los rasgos más característicos de estos pacientes son el retraso mental y la trigonocefalia, en la que la sutura metópica, abierta en bebes durante los primeros meses de vida para permitir la expansión del cerebro, se fusiona prematuramente provocando que el cráneo tome una forma triangular. Estos pacientes presentan también lo que se conoce como dismorfias faciales (nariz achatada y plana, ojos muy almendrados y en un ángulo inclinado, pliegues epicantales, orejas bajas y rotadas….). También son muy frecuentes las contracturas en las articulaciones que impiden la movilidad de las mismas y suelen tener también cierto grado de afectación de los órganos internos (malformaciones cardíacas, renales…). Es también frecuente entre estos pacientes sufrir hipotonía (falta de tono muscular) y ataques de epilepsia [2-5].

Dada su severidad, este síndrome presenta una elevada mortalidad, y el 50% de los pacientes morirá durante el primer año de vida [4].

Afortunadamente, el síndrome de Opitz C es una enfermedad muy rara. Se estima que afecta a un niño de cada millón de nacidos. Pero la elevada mortalidad de este síndrome y la dificultad para diagnosticarlo correctamente han llevado a diversos especialistas a sugerir que puede tratarse de un síndrome más común, más frecuente entre fetos y niños mortinatos no diagnosticados [4].

El síndrome de Opitz C tiene un “hermano”, el Síndrome de Bohring-Opitz (BOS), con el que comparte muchos rasgos [6]. Varios expertos han planteado la posibilidad de que, en realidad, se trate de un único síndrome con un espectro de severidad variable, desde la forma OTC menos severa a la BOS, más grave [6].

¿Cuál es la base molecular de este Síndrome?

Imagen 2Desgraciadamente se desconoce tanto el modo de herencia como el gen responsable de esta enfermedad. Es más, todo parece indicar que hay más de un gen implicado.

Hasta la fecha solo se ha encontrado mutaciones en 2 genes asociables con estos síndromes. Por un lado, en la mitad de los pacientes con BOS se encuentran mutaciones en el gen ASXL1 y parece clara su implicación en esta enfermedad. En cambio, solo en un par de pacientes (de un total de 27 analizados) se han encontrado cambios en el gen CD96 [6], aunque más tarde se han visto cambios en este gen en pacientes sin ningún rasgo de estos síndromes pero con problemas renales [7], lo que genera serias dudas sobre el papel de este gen en BOS y OCS.

La identificación del gen responsable de una enfermedad es el primer paso para el mejor entendimiento de su patofisiología lo que a su vez supone el punto de partida en el desarrollo de dianas terapéuticas.

¿Cómo se inició este proyecto?

El proyecto se inició en 2011 tras el contacto entre Carles (presidente de la Asociación de Pacientes de Opitz C y padre Marta, una paciente) y nuestro grupo de Genética Molecular Humana de la Universitat de Barcelona. La historia de Carles y su familia y lo devastador de este síndrome nos conmovió y decidimos asumir el reto de investigar la base molecular esta enfermedad.

Esta colaboración y el contacto directo de Carles con las familias nos permito reunir un grupo de 12 pacientes y sus familiares, mayoritariamente diagnosticados como OCS.

¿Que se ha hecho ya?

Financiados principalmente por los fondos de la Asociación y de las propias familias y la colaboración del CIBERER y el CNAG y la entusiasta participación del BIER, hemos realizado la secuenciación masiva de 4 grupos familiares y de dos pacientes individuales, con su consiguiente análisis bioinformático.

En el Departamento de Genética hemos filtrado miles de cambios y analizado más de 200 posibles mutaciones mediante secuenciación tradicional. Estos análisis nos han permitido confirmar el diagnóstico de Bohring-Opitz en lugar de Opitz C, ofreciendo a su familia un diagnóstico molecular preciso, lo que abre la vía al diagnóstico prenatal. También se ha encontrado la causa genética de la patología en la pareja de hermanos, también descartándolos como Opitz C y definiendo mejor su fisiopatología. Afortunadamente existe un tratamiento posible con resultados relativamente esperanzadores para los individuos con mutaciones en el mismo gen que ellos, lo que brinda a estos chicos nuevas oportunidades de mejorar su calidad de vida, y ofrece a la familia la posibilidad de un diagnóstico prenatal en caso de desearlo.

También hemos encontrado una mutación nueva en un gen poco conocido en una de las pacientes Opitz C españolas. Desgraciadamente no hemos encontrado ningún cambio en el mismo gen en el resto de los pacientes, lo que nos obliga a emprender costosos ensayos funcionales para dilucidar si este cambio es realmente la causa de la enfermedad en la paciente (ver más abajo).

¿Y que falta por hacer?

Siguen quedando muchos cambios por validar y muchos análisis por hacer. Queremos poder realizar el estudio del exoma de las restantes familias y abordar los ensayos funcionales necesarios, en especial para la mutación ya encontrada en una paciente Española.

Poder continuar dando esperanzas a estas familias depende de la colaboración de todos. Por eso rogamos tu participación en este proyecto. Tu apoyo es fundamental para estas familias.

 

Bibliografía:

  1. Brunham, L.R. and M.R. Hayden, Hunting human disease genes: lessons from the past, challenges for the future. Hum Genet, 2013. 132(6): p. 603-17.
  2. Antley, R.M., et al., Further delineation of the C (trigonocephaly) syndrome. Am J Med Genet, 1981. 9(2): p. 147-63.
  3. Sargent, C., et al., Trigonocephaly and the Opitz C syndrome. J Med Genet, 1985. 22(1): p. 39-45.
  4. Opitz, J.M., et al., Mortality and pathological findings in C (Opitz trigonocephaly) syndrome. Fetal Pediatr Pathol, 2006. 25(4): p. 211-31.
  5. Travan, L., et al., Opitz trigonocephaly syndrome presenting with sudden unexplained death in the operating room: a case report. J Med Case Rep, 2011. 5: p. 222.
  6. Kaname, T., et al., Mutations in CD96, a member of the immunoglobulin superfamily, cause a form of the C (Opitz trigonocephaly) syndrome. Am J Hum Genet, 2007. 81(4): p. 835-41.
  7. Darlow, J.M., et al., On the origins of renal cell carcinoma, vesicoureteric reflux and C (Opitz trigonocephaly) syndrome: A complex puzzle revealed by the sequencing of an inherited t(2;3) translocation. European Journal of Human Genetics, 2013. 21(Suppl. 2. (Abstract)): p. 145.
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Sobre Serafín Fernández-Salazar

Padre, Enfermero y Bloguero. Cofundador de La Factoría Cuidando. Coordinador de #PiCuida, Red de Cuidados de Andalucía. Si quieres más información sobre mis proyectos, pásate por www.lafactoriacuidando.com
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